Así es como se le conocía en el pueblo, “El Tío Mingo el de los Bolos”, nació en febrero de 1917, ha vivido tres guerras, dos de ellas mundiales y una que sufrió en sus propias carnes y que le dejó algún que otro balazo en el cuerpo. Tiene 4 hijos, 11 nietos y 5 bisnietos.
Los “Bolos Cartageneros” es un deporte muy arraigado y conocido en esta zona, en nuestro pueblo tenemos una Pista de Bolos Municipal de Primera División.
El Tío Mingo siempre fue un jugador de primera categoría, en sus tiempos jóvenes se le consideraba un “Campeón de Campeones”, como el C.Ronaldo o Messi de este deporte.
Ha jugado hasta casi el final de su vida, con 90 años todavía seguía disputando partidos con la misma ilusión y fuerza que el primer día.
Hace ahora dos años, se le reconocía la labor que ha llevado durante toda la vida en ‘pro’ de este deporte y sus éxitos cosechados, bautizando con su nombre la Pista de Bolos Municipal. Todo un orgullo para él y para los que le debemos lo más importante que tenemos, nuestra vida.
Hoy nos ha dejado, se va la que considero la persona más buena que he conocido jamás, y no es porque sea un tópico que se utilice siempre con los que se van, es que es cierto y así lo he podido ratificar hoy en los comentarios de las cientos de personas que han pasado a darle el último adiós.
No hay nada mejor en este mundo que dejar un buen recuerdo a los que quedan en él, el Tío Mingo, MI ABUELO, lo ha conseguido y estoy seguro que por eso se ha ido feliz.
Nunca te vamos a olvidar, abuelito.
(Unas fotos de aquel homenaje, de su “última bola” lanzada y con sus compañeros de juego)




